Menuda, pequeña

Mi poesía / My Poetry

Era tan pequeña.
Ya no era la mujer que pesaba, ni la vieja que moría;
había regresado a la infancia.

Y era ella misma, con la misma forma que yo recordaba,
pero diminuta y frágil.
Yo la manejaba con destreza, como si lo hubiera hecho de siempre.

Sabía que me miraban,
todos aquellos que no querían saber que estaba,
que estaba yo y que estaba ella.

La asistía en su lavado, en su aseo de los lugares más reservados,
más íntimos del ser humano,
aquellos que usamos para el placer y que en el placer regalamos,
pero que escondemos en el alivio del alma.

Y ella era tan menuda que sentí que se rompía;
la intenté alzar una vez, su cabeza cayó por encima de mi brazo.
La dejé enseguida sobre sus sábanas y así quedó dormida.
La respiración ralentizada,
la mirada escorada de una luz que se apaga.
El reloj hizo lo propio dejando que pasara el tiempo.

Era menuda, pequeña, apenas una niña mujer desarmada.

©Rubal

Un comentario en “Menuda, pequeña

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