Cuentos de invierno – Dinesen

Incapaz de reseñar / Incapable of Reviewing

Termino de leer Cuentos de invierno de Isak Dinesen.

Señalo algunos párrafos, algunos finales, algunos comienzos. Mi cabeza se inclina a olvidar las cuestiones generales, pero tiende a aferrarse a un tonto detalle. Por ejemplo, el detalle de este párrafo de la imagen:

Fragmento del cuento «Peter y Rosa» de Isak Dinesen, de su colección Cuentos de invierno.

Y claro, yo supongo que es porque menciona el mes de agosto, y estamos en agosto, pero también porque es una descripción que marca la tónica de los relatos de Isak Dinesen que hasta ayer andaba leyendo. ¿Son fábulas o son ensoñaciones o son quizá que ella veía así las cosas?

Isak Dinesen era un seudónimo de escritora. Su nombre al nacer fue Karen Christentze Dinesen, y después, de casada, fue el de baronesa de Blixen-Finecke.

Dicen por ahí que ella se puso a la contra de utilizar las peripecias de los vanguardistas de la época. Vivió entre el 1885 y el 1962, o sea que, a poco que eche un vistazo a la escritura de ese período, se ve que corrieron muchas ideas, muchos sucesos que dieron la vuelta al mundo por completo.

No me ha llevado mucho tiempo leer la colección entera; no es extensa. Tampoco digo que me la haya tragado con ganas. Me he paseado por entre las letras. A veces desconectaba y seguía leyendo, pero cuando mi conciencia regresaba no me sentía exactamente perdida.

Otros fragmentos me han dejado más pensativa, por decirlo de alguna manera. Por ejemplo:

Fragmento del cuento «Los invencibles dueños de esclavos» de Isak Dinesen, de su colección Cuentos de invierno

Es un fragmento sacado de su contexto, quiero decir de su con-texto y de su tiempo, por lo que tengo que ser cauta. Esto es literatura…

Recuerdo que a la edad de dieciséis años fui a ver Memorias de África con amigas y compañeras del instituto. Fue un estreno sonado, nominado, galardonado, celebrado. Yo me dormí en la butaca. Nunca he comprendido por qué, cuando el resto del grupo, creo, salieron llorando de la sala. En las clases de lengua y literatura la profesora la puso de ejemplo de narradora oral, a la protagonista, y esa imagen, o esa idea, se me quedó grabada en la cabeza, casi como la melodía que se repite sin cesar en tu cabeza una mañana al despertar, de buenas a primeras. Era molesta. Desde entonces la televisión me ha brindado la oportunidad de ver la película unas cuantas veces, pero tampoco. ¿Queda pendiente?

Al cabo de unos cuantos años me regalaron la obra escrita en la que está basada la película. ¿La leí? No. No la leí, y, de hecho, no la conservo.

Hace unas semanas, sin embargo, compré este volumen de cuentos en una librería de segunda mano, y ayer terminé de leer su último relato.

Cuando lo vi en el escaparate, me gustó su portada, y luego la edición entera. ¿Es que necesito el invierno? En cierto sentido las palabras luego han acompañado a esa primera mirada.

Ejemplar de Cuentos de invierno de Isak Dinesen, cedido por Santillana S. A. al Círculos de Lectores

3 comentarios en “Cuentos de invierno – Dinesen

  1. Gracias, Evavill. Es que no sé o no me interesa reseñar; sin embargo, me gusta compartir lo que voy leyendo o viendo. Es lo que solía hacer de jovencilla con mis amigos. Así descubríamos cosas nuevas, sin entrar en más detalle. No hacía falta sacar conclusiones 🙂

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  2. Pingback: Incapaz de reseñar/1 — Cartas a un escritor/…a – Olga Rubal

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