Cruce de caminos

Cruce de caminos / Crossroads

Hace un tiempo creía que los encuentros tenían realmente un significado, pero ahora veo que esa presunción mía era una forma de rematar las ideas, una forma de obtener consuelo. Como si no me valiera el solo hecho de que ocurriera, necesitaba una explicación.

La casualidad siempre nos abre caminos por los que podemos transitar y ocasionar el encuentro que esperábamos. Pero cuando decimos que no hay casualidad en la vida, realmente no sé a qué nos referimos.

He intentado caminar por este espacio en más de una ocasión, desde hace unos cuantos años. Nunca cuajó el camino. No estaba preparada, o me ocurrían demasiadas cosas, o no confiaba. No en los demás, sino en mí. No se trataba de escribir, ni de leer, se trataba de encontrar la perspectiva —en la vida— que a todos nos es tan necesario para partir de alguna parte.

Y ya está. Esto es lo que necesitaba ver, que creo en las casualidades y no en su significado, porque es en la casualidad donde hallamos una coincidencia.

Hay varios caminos. Ellos se entrecruzan. Es difícil que no ocurra en un terreno delimitado, por grande que sea. Así que nos decidimos por uno de los caminos que se ofrecen y empezamos a transitarlo. Tarde o temprano, nos encontraremos en un punto donde las sendas se cruzan, y entonces nos miraremos como viejos conocidos y nos saludaremos, o nos miraremos como vecinos de antiguo y nos diremos hola, o nos miraremos como unos completos desconocidos y nos quedaremos quietos a unos pasos los unos de los otros, creando a cada segundo una distancia, por falta de interés o por desconfianza o por despiste, y finalmente nos perderemos de vista —el encuentro fugaz que no cuenta en la historia—; o bien mostraremos curiosidad, o cándida confianza y nos dejaremos llevar por una emoción que nos lleve a intercambiar unas palabras acompañadas de una sonrisa.

Casualidad. Es lógico que exista. Porque existen los caminos que se cruzan en un terreno delimitado; de nuestra parte queda que esa casualidad al final cobre un significado.

Es a partir de aquí, en este cruce de caminos, donde quiero grabar mis casualidades para recordarlas.

7 comentarios en “Cruce de caminos

  1. Llevo tiempo creyendo en la causalidad. Causa, efecto. Sin duda la casualidad es el azar, la suerte, la eventualidad, lo imprevisto… La causalidad es el motivo, el origen, la relación que existe entre una causa y su efecto… Me gusta mucho este tema, últimamente además pienso bastante en ello… Me ha encantado leerte Olga. Seguiré leyéndote. No sé si leíste Las Nueve Revelaciones, hace años que lo leí un libro que dio mucho que hablar de Redfield, hacía tiempo que no lo recordaba… pero me lo hiciste recordar ahora. Gracias, un beso.

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    1. Sí, sí lo leí. Hace tiempo también y recuerdo especialmente cuando hablaba de comer despacio, masticar despacio y de la auras de las personas. Me alegro de la coincidencia. Y sí, aunque los filósofos le han dado muchas vueltas al tema casualidad-causalidad, algo queda por contar. La causa y el efecto, el karma, la rueda que gira, etc. Y lo cierto es que ya tenía pensado abrir este apartado por una razón de encuentro. Tu poema me ha dado el empujón. ¿Te has dado cuenta de la columna que aparece a la derecha del feed, con todas las notificaciones, los comentarios, los «me gusta», los «te ha empezado a seguir» junto a los iconos de las diversas personas. Es un auténtico cruce de caminos. Es bonito 🙂

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  2. Pingback: Cruce de caminos/1 — Cartas a un escritor/…a – Olga Rubal

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