Orígenes: Estado 4 /Origins: Stage 4

Bilingüe/Bilingual, Dibujo y color / Drawing and Colour, Mi poesía / My Poetry, Mi prosa / My Prose, Proyectos terminados / Completed Projects

A veces

Otras veces mi cuerpo se deja llevar. Entonces me permito mirarme al espejo; me permito pensar sin consecuencias; me permito idear una escena que de pie a una nueva historia. Son mis piernas, como a mí ya me gusta decir, las que se encargan de llevarme a donde ellas quieran. Piense lo que piense no afectará al curso que tracen los pies. Vea lo que vea en el espejo, al mirarme, no influirá en mi decisión de exponerme al mundo tal cual soy, incluso ignorando yo misma quién soy. «Quién soy»… Qué extraña expresión. Lo que soy y quien soy… Mis piernas empujan el aire que las rodea y se abren camino; por detrás le sigue mi cuerpo y mi cabeza.

A veces tengo una idea y desaparece.
Cojo un sueño y se desvanece.
A veces creo que camino y
luego, luego me desplomo,
pero mis piernas se enderezan
y vuelven.

A veces encuentro una silla donde
me siento y recojo la labor
de aquellas mujeres que a ciegas
sujetan las agujas y continúan.
De aquellas madres que hilan,
entre café y té, cinco tilas.

A veces, siempre a veces,
me miro en el agua que rezuma
del grifo de las sandeces
y me río, también lloro,
esperando sin prisa
que el líquido anegue la pila.

Pastel y grafito ©Rubal

At Times

On other ocassions my body lets itself be driven. Then I allow myself to look at myself into the mirror; I allow myself to think with no consequences; I allow myself to create a scene that results in a new story. It is my legs, as I already like to say, that manage to carry me where they want. Whatever I think will not affect the course traced by my feet. Whatever I see in the mirror, when looking at myself, will not affect the decision of exposing myself to world exactly as I am, even ignoring myself who I am. «Who I am»… What a strange expression. What I am and who I am… My legs push the air that surround them and start the journey; my body and head go behind them.

Sometimes I have an idea and it disappears.
I catch a dream and it vanishes.
Sometimes I think I walk and
then, then I collapse,
but my legs straighten
and resume.

Sometimes I find a chair where
I sit and take the work
of those women who blindly
hold their needles and and continue.
Of those mothers who spun,
between coffee and tea, five soothing tisanes.

Sometimes, always sometimes,
I look at mysefl into the water that oozes
out of the nonsense tap
and I laugh, I also cry,
waiting leisurely
for the liquid to overflow the sink.