Orígenes: Estado 7 / Origins: Stage 7

Bilingüe/Bilingual, Dibujo y color / Drawing and Colour, Mi poesía / My Poetry, Mi prosa / My Prose, Proyectos terminados / Completed Projects

Soy

Cuando por fin salgo de casa y piso el rellano de las escaleras, me giro una vez más para comprobar que la puerta está bien cerrada. Solo entonces pongo rumbo a la calle. No me importa cómo voy vestida con tal de que me sienta limpia y cómoda. No me importa si me pongo la misma camiseta o los mismos pantalones de días anteriores. No me importa si mi pelo va de un color a otro y sufre la lenta transformación hacia el blanco. Solo necesito sentir que las cosas que llevo puestas sean mi segunda piel, parte de mi naturaleza que se muestra. Así camino más liviana, como si fuera desnuda. Como en los sueños en los que caminaba sin ropa, pero conforme con mi desnudez. Me parece que llevo las prendas tatuadas en mi cuerpo. Una pintura corporal hiperrealista. Así bajo las escaleras del edificio donde vivo, después de asegurarme de que la puerta está cerrada. Así salgo de casa.

Yo era un ser más simple
y, en mi simplicidad,
también más completa,
repleta de prejuicios,
de imágenes sobre lo que podía ser,
sobre lo que podría llegar a ser.
Seleccionaba las que deseaba destacar
y entonces, entonces,
prolongaba mi llanto
o mi impotencia.

Ahora soy una puerta
que se ha cerrado a mi espalda.
Soy también
un mosaico de anécdotas,
un pantone infinito de colores
—los matices cálidos para las emociones,
los fríos para el pensamiento—,
que por la noche se descompone.
Durante el día casi todos los matices,
casi todos ellos, a veces,
se reúnen guiados por la prioridad
y el movimiento.

Pastel y grafito ©Rubal

I am

When I finally leave home and I step onto the stairs landing, I turn once more to check that the door is well locked. Only then do I start my journey out to the street. I do not care how I dress as long as I feel clean and comfortable. I do not care that I wear the same t-shirt or trousers as days before. I do not care that my hair goes from one colour to another and suffers the slow transformation into white. I only need to feel those things I am wearing to be my second skin, part of my nature that shows itself. Thus I walk with lightness, as if I was naked. Just like in the dreams where I would walk without clothes, but content with my nakedness. It seems to me that I am wearing clothes tattooed on my body: A hyper realistic body-painting. Thus I go down the stairs of the building where I live in, after making sure the door is locked. Thus I leave home.

I was a plainer being
and, in my simplicity,
more complete, too,
full of prejudice,
of images about what I could be,
about what I could become.
I would pick those I wished to highlight
and then, then,
I would extend my crying
or my helpelessness.

Now I am a door
that has closed at my back.
I am also
a mosaic of anecdotes,
an endless pantone range of colours
—warm shades for emotions,
the cool for thoughts—,
which separate in the night.
During the day nearly all the shades,
nearly all, at times,
get together guided by priority
and movement.